
¿Has pensado en decorar la pared con pequeños espejos? Es una de esas ideas de decoración que jamás pasará de moda, porque aporta amplitud y luminosidad a cualquier espacio, y además es un recurso económico y muy versátil.
Lo mejor es que no necesitas un espejo enorme para conseguir un buen resultado. Al contrario, con varios espejos pequeños bien colocados puedes conseguir un espacio con mucha personalidad. Toma nota de estos 5 tips para decorar una pared con espejos pequeños y darle un aire nuevo a tu casa.
Juega con la simetría
Un clásico que nunca falla, y es que no hay nada que dé más paz que un montaje simétrico. Puedes colocar varios espejos del mismo tamaño en una disposición simétrica para aportar orden y armonía. Por ejemplo, en forma de cuadrado perfecto, en una línea horizontal e incluso un patrón en forma de cruz. Es un truco que funciona muy bien en salones modernos y dormitorios de estilo minimalista.
La simetría da sensación de equilibrio y limpieza visual, así que es una manera de tener un espacio más luminoso sin recargarlo demasiado. Además, con espejos del mismo diseño, el resultado suele ser mucho más elegante.
Combina diferentes formas
¿Eres una persona creativa? Esta cualidad se puede trasladar a tu hogar si mezclas espejos redondos, cuadrados y ovalados. El truco aquí está en no pasarse y en elegir solo dos o tres formas distintas y repetirlas en distintos puntos para mantener la coherencia.
Por ejemplo, puedes intercalar espejos redondos con otros más pequeños triangulares. Si además varías los tamaños, conseguirás un acabado mucho más divertido y original.
Da protagonismo a los marcos
Un espejo pequeño suele ser discreto y no llamar mucho la atención, pero puede ser el centro de todas las miradas si le añades un marco llamativo. Recuerda que en los pequeños detalles está el éxito. Los de madera natural aportan calidez a los espacios; los metálicos, cierto toque industrial; mientras que los lacados en blanco o negro son modernos y atemporales.
Si vas a decorar una pared con espejos pequeños, juega también con marcos de distintos colores para crear un mosaico todavía más vistoso y llamativo. Eso sí, procura que el tono encaje bien con el resto de la decoración.
Refleja la luz a tu favor
Una de las grandes cualidades de los espejos es que tienen capacidad para multiplicar la luz. Si colocas espejos pequeños frente a una ventana o junto a una lámpara, harás la estancia mucho más amplia y luminosa.
Viene muy bien sobre todo en pasillos pequeños, entradas que son muy oscuras o habitaciones pequeñas. Vas a alucinar cómo un simple conjunto de espejos bien colocados pueden cambiar por completo la percepción del espacio.
Juega con el contraste de la pared
El último tip que te damos para decorar la pared con espejos pequeños es que pienses muy bien en el fondo. Lógicamente, sobre una pared blanca van a resaltar marcos oscuros; en una de color tierra o gris, van a lucir mucho más los espejos metálicos. También puedes animarte con papeles pintados o paredes en color profundo, porque los espejos van a romper la monotonía y aportarán equilibrio visual.
Si buscas un acabado mucho más atrevido, un espejo sobre una pared negra o azul oscuro crea una sensación de contraste muy elegante. Solo necesitas algunos accesorios que acompañen.

